sábado, 17 de enero de 2009

Al costado de la vía








Viven en el barrio, son parte de nosotros: Hombres y mujeres creadores, trabajadores.
Son siete familias con veinte niños, historias y proyectos a cuestas.
Son vecinos con virtudes, defectos y contradicciones como cualquiera. Vecinos que se abrazan, discuten, sueñan, se enojan, gozan, sufren, comparten un mate y, cuando da el cuero, disfrutan de un asado.
Solo los diferencia el espacio que ocupan y que no eligieron: seis vagones olvidados en la estación Remedios de Escalada, al costado de la vía.
Las vidas de vagón, aquí y ahora, no sorprenden a nadie: son un ejemplo más de la exclusión a la que millones de argentinos han sido condenados por un modelo económico, una forma de producir y distribuir bienes que no es natural sino histórica: no existió desde siempre ni existirá para siempre. Frente a poderes que se esmeran tercamente en ocultar esos vagones y esas vidas, miles de argentinos los vemos cada día, igual que fotos fugaces, desde los trenes que alguna vez fueron nuestros.
Las vidas al costado de la vía son sacrificadas y riesgosas. Las paredes de metal se congelan en invierno y arden en verano.
No hay red cloacal ni agua corriente. La probabilidad de contaminación es alta. Los niños juegan a metros de moles que se desplazan indiferentes y hacen vibrar mesas y colchones. No hay puente que evite cruzar las vías ni alambrado que las separe de sus patios. La lista de desventajas es infinita.
El registro fotográfico que nos propone Josefina Badie nos enrostra un drama que de tan cercano se torna invisible, nos ayuda a comprender que esos vagones son nuestra casa, que la vida de esos hombres, mujeres y niños es nuestra vida, y nos desafía a comprometernos para que los días al costado de la vía no se conviertan en días al costado de la vida.
Diego Martínez
Muestra realizada en la Plaza Mariano Moreno, Remedios de Escalada Oeste.
02/08/2004














3 comentarios:

Paula Mariposa dijo...

Imágenes de una realidad que pocos conocen.
Que muchos no quieren ver.

Qué bueno que haya gente como vos
que tenga ojo y corazón para retratar
estas historias con tanta luz.

Bien Jose!!!

tan virgo dijo...

Gracias amiga por acompañarme con tu solidaridad y amor!!!

Anónimo dijo...

Muy buen trabajo!!!!!
Se nota la cercanía de la fotógrafa con los fotografiados, eso muchas veces es lo más dificil de lograr.
Saludos y éxitos
Rubén